El Pranayama, es un conjunto de técnicas de respiración que va de la mano con cada una de las asanas en el yoga. Como bien sabes, hay muchas ventajas en la respiración yóguica, entre ellas, te permite aumentar la capacidad pulmonar, la concentración y calmar la ansiedad. Pero desde OverYoga, queremos profundizar más en este tema y mostrarte las ventajas que se obtiene al trabajar la respiración.

Qué es el Pranayama

El Pranayama está muy ligado al yoga, pero no se trata de una postura o asana. Sino que se refiere a un conjunto de técnicas de respiración que se aplican durante la sesión de yoga. La respiración viene por el término “prana” y hace referencia al aire, a la respiración y a la vida. “yama”, por su parte significa “control”. Control de la respiración, en términos generales, sería lo que significa Pranayama, pero más bien se refería a todo lo relacionado con la energía del universo que nos rodea.

No se trata de respirar por respirar, sino que cuenta con diferentes técnicas para hacer una respiración torácica, abdominal y clavicular. Además, siempre ayudado de los mudras, que son posiciones de los dedos de las manos que emplearás para hacer el Pranayama de manera correcta.

Ventajas de la respiración yóguica

De por sí, el yoga tiene muchas ventajas, pero el Pranayama, que además, es un complemento extra a cada una de las sesiones, te aportará una serie de beneficios que son indispensables para hacer una respiración completa.

Qué necesitas para trabajar la respiración yóguica o Pranayama

Por supuesto, para empezar con las técnicas del Pranayama, necesitas un instructor o instructora de yoga que te guíe y que pueda ver qué técnicas, son las mejores para ti. Pero para empezar, te sugerimos que realices los siguientes pasos:

  1. Usa una esterilla: necesitas estar sobre una esterilla, alfombra o algo parecido, sentado en el suelo, en la posición de loto. Esta esterilla, te aislará del frío y evitará esa incomodidad de la dureza del suelo, que podría distraerte en estos ejercicios.
  2. Aíslate del ruido: procura estar en un sitio silencioso. No tiene por que ser silencio total, pero que los ruidos que lleguen a ti sean tan suaves que puede concentrarte más en el sonido de tu respiración.
  3. Aíslate de los olores: el incienso es un aroma muy delicioso y que incita a la meditación, sin duda. Pero si te distrae el aroma y hace que pierdas la concentración, evítalo. Además, recuerda que harás ejercicios de respiración profunda y no se quiere inhalar grandes cantidades de humo de incienso.
  4. Imprescindible luz: lo más natural posible. Puedes estar también en penumbra, con alguna vela, si así te permite estar más concentrado o concentrada. Pero si es natural, mucho mejor, pero que no sea directa, para evitar el calor o los destellos innecesarios que podrían desconcentrarte.
  5. Ponte ropa cómoda, ligera, transpirable y que te permita estar en una posición cómoda sin que te apriete por ningún lado, par que al aire fluya de manera libre.

¿Quieres saber más sobre las diferentes técnicas del Pranayama? ¿Te gustaría asistir a una clase de respiración yóguica y disfrutar de sus beneficios? Contacta con nosotros. Nuestros maestros del yoga, te enseñarán el arte de esta disciplina y con sus clases, a emplearla para tu beneficio.

Namasté.

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